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miércoles, 5 de junio de 2013

Me avergüenzo del “premio” a Chávez

Ricardo Escalante
No sin profunda indignación he leído la información de que al gran violador de los derechos fundamentales de Venezuela, incluyendo el de libre expresión y pensamiento, le acaba de ser otorgado el Premio Nacional de Periodismo 2013, ahora etiquetado “Simón Bolívar” y “extraordinario”.

Un "premio"  vergonzante
Sólo en una república bananera sin bananas como lo es ahora Venezuela, podía ocurrir un exabrupto de esa naturaleza. La gran obra del teniente coronel no fue otra que acallar medios de comunicación, torciéndole el pescuezo a ciertos periódicos críticos al limitarles la importación de papel y tinta, cancelando concesiones de radio y televisión, metiendo presos a periodistas y persiguiendo a empresarios del ramo.

El hombre que hizo elaborar una Constitución a su medida, exactamente a la usanza de los dictadores de viejo cuño, es ahora bañado en honores por haber vilipendiado a tirios y troyanos en su abusiva cadena de radio y televisión de hasta ocho horas, sin que nadie tuviera derecho a réplica. Hubo semanas y meses completos en los cuales no faltó un día una de sus cadenas, con cualquier propósito banal, con miras a enraizar el culto a la personalidad.  Ese es el “gran” mérito del irresponsable Chávez, que hundió al país en una crisis moral, política y económica sin precedentes. Ni siquiera papel sanitario dejó, menos aún medicinas y otros productos esenciales.
Es posible que el reblandecimiento de las neuronas causado por la senilidad, hubiese llevado a quien se mencionaba como profesora universitaria de significativas calificaciones, para que ahora desde la cabeza de un jurado comprometido y pagado por el régimen, produjera tamaña ofensa al gremio periodístico.

Otra señora que también formó parte del jurado, Lil Rodríguez, se hizo conocida como presidenta de TVES, la empresa que sustituyó a Radio Caracas Televisión, por distraer fondos del canal estatal para pagar sus noches de hotel, con el argumento de que vivía a una hora del lugar de trabajo. Y como si eso hubiese sido poco, hacía transmitir películas sin el pago de los correspondientes derechos a empresas extranjeras, lo que ocasionó demandas que tuvieron que ser satisfechas por la televisora.  ¿Moral?    

A pesar del exabrupto, al dar a conocer el "premio", Lil Rodríguez dijo:“ Decidimos otorgar el galardón extraordinario al Comandante Hugo Chávez Frías porque él le devolvió la palabra a los oprimidos del mundo y en su rol de comunicador social, en su constante batalla contra la mentira mediática, le dio sin descanso al pueblo su lectura sin tregua y nos legó la Patria"...

Ahora lo único que falta es que Simón Bolívar sea reemplazado por Chávez como el verdadero Libertador de la República.  ¡Cosas veredes, Sancho!