Páginas

sábado, 13 de abril de 2013

Cualquier cosa puede ocurrir…

Ricardo Escalante, Texas



Cuando apenas faltan pocas horas para el inicio de las votaciones en las elecciones presidenciales venezolanas, se hace más difícil predecir quién será el ganador. La lucha entre el oficialista Nicolás Maduro y Henrique Capriles Radonsky se percibe muy pareja.

Hace un mes Maduro aparecía con una ventaja de veinte puntos en todas las encuestas, pero poco a poco ha ido descendiendo, mientras el rival ha mejorado con rapidez.   Ese fenómeno se aceleró en los últimos días y en este momento se puede decir que cualquier cosa puede ocurrir.  Todo indica que la diferencia final será pequeña, con lo cual podría presentarse incluso una situación inconveniente para el país.
El último sondeo de la firma argentina Datamática le atribuye una ventaja de 12 por ciento a Capriles, mientras un sondeo ordenado por un grupo privado a otra empresa señala una diferencia de menos de 7 por ciento a favor del candidato chavista.
De acuerdo con lo que se observa, el resultado estará determinado por la capacidad de movilización de los electores de Henrique Capriles Radonsky, así como por su eficiencia en la defensa de los votos en las mesas electorales. Maduro cuenta con la maquinaria del Estado, que en todas las elecciones recientes ha transportado a los empleados públicos, a sus familiares, a los pensionados y a los beneficiarios de las misiones sociales, así como a los militares, además de disponer del peso terrible del Consejo Nacional Electoral.
El aspecto clave del ascenso rápido del opositor ha sido la coherencia de su discurso.  Después de las inconsistencias que mostró en la campaña que culminó en octubre pasado, su estrategia electoral esta vez fue el ataque directo a Maduro, la denuncia de las irregularidades y la ineficiencia y la corrupción de las políticas de los últimos 14 años.  Dejó en evidencia la falta de formación del chavista y su desconocimiento de los problemas nacionales, a pesar de ser uno de los responsables directos de cuanto ha ocurrido en los últimos 14 años en Venezuela.
Ahora solo nos queda esperar.