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martes, 30 de abril de 2013

Avance de restricciones

Ricardo Escalante
Internet aceleró el avance del conocimiento en distintas áreas, pero todavía hay quienes sostienen que eso ha disminuido el número de lectores de libros y multiplicado los perezosos, porque ahora se profundiza menos en los temas.
Es enorme la lista de periódicos y revistas que han desaparecido en los países desarrollados. Los periodistas desempleados se cuentan por miles, mientras el acceso a la información es fácil y rápido, aunque, por eso moleste a quienes temen al debate de las ideas. Por eso algunos gobiernos hipócritas hablan de democracia pero se oponen al libre uso de la red.
Y aunque algunos piensan que eso ocurre solo en China, se equivocan.  La censura es descarada en Cuba, mientras en Venezuela se interfieren correos electrónicos y se formulan acusaciones a supuestos conspiradores contra el régimen de Nicolás Maduro. Desde la presidencia de Hugo Chávez, Venezuela comenzó a avanzar en ese sentido, al establecer el punto único de entrada y salida a internet.
Nicolás Maduro y sus acompañantes restringen cada día más cualquier manifestación de discrepancia. Agreden físicamente a los parlamentarios de oposición y les impiden el derecho de palabra, con lo cual se manifiesta la intolerancia y el abuso.
Ahora encaminan a restringir el uso de las redes sociales.  La manipulación de los medios radioeléctricos ha llegado a tales niveles, que los venezolanos encuentran en internet una vía para revelar la dramática situación, el acoso. Y aunque el uso de la red con fines pornográficos o terroristas es condenable, también debe serlo cuando atenta contra el libre juego de las ideas.
Pero en el ambiente de represión que se vive en Venezuela, cabe preguntarse: ¿Será infinita la capacidad de tolerancia de los ciudadanos? ¿No se estará preparando el camino para un estallido social sin precedentes?