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lunes, 5 de mayo de 2014

Secreto Sharp contra autócratas

Lo que faltaba: El desespero empuja al madurismo a la proscripción de libros
Ricardo Escalante

Con su maliciosa inteligencia, el gobierno acaba de incurrir en la enorme pendejada de criticar las tesis expuestas por el autor norteamericano Gene Sharp sobre formas eficientes de resistencia civil ante regímenes totalitarios. En pocas palabras, creyendo cerrar el paso a Sharp, terminó por recomendar el libro De la dictadura a la Democracia.

El ministro de Relaciones Interiores, Miguel Rodríguez Torres, con su pasado criminal al hombro, acaba de anunciar la incautación de ejemplares del texto de marras que habrían sido introducidos al país con fines insurreccionales.  ¡Vaya estupidez!  Por ese camino, Nicolás Maduro y su adorador Rodríguez Torres lanzarán La Ilíada a la hoguera y nos quedaremos sin episodios hermosos de la Guerra de Troya, es decir, Homero será declarado conspirador.

Rodríguez Torres desconoce que De la dictadura a la democracia puede ser obtenido de manera gratuita a través de internet y que ahora, por supuesto, muchos venezolanos acudirán a él y encontrarán análisis valiosos de formas de lucha que en distintos países han dado al traste con gobiernos autoritarios cuyo legado de muertes, torturas, persecuciones y opresión, ha sido desolador.
Sharp expone de manera magistral detalles para la reflexión sin pasiones. El suyo es un texto que nos viene como anillo al dedo, porque en su retroceso abismal, Venezuela asoma la nariz a las infaustas quemas de libros de Savonarola en tiempos de inquisición. Al leerlo tenemos la sensación de que Sharp se dirige a nosotros y nos toca la llaga para que despertemos y reaccionemos.

Ese libro, publicado por primera vez en 1993 en Bangkok para estimular el proceso democratizador en Birmania, pareciera incluso haber sido hecho para sacudir la conciencia de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) venezolana, cuyos síntomas de embobamiento saltan a la vista. Está escrito para los jóvenes inquietos que sueñan y buscan algo mejor, porque ahí encontrarán consejos para desarrollar métodos efectivos de combate a la dictadura que ha llevado el país al desmadre. Claro, cada país y cada sociedad son únicos y aplican fórmulas según sus realidades.

Sharp observa que hay quienes “se echan para atrás cuando tienen que enfrentarse a los severos problemas de combatir una dictadura, y caen en sumisión pasiva”… Otros “pueden llegar a la conclusión de que deben buscar algún arreglo con la dictadura, con la esperanza de que mediante la “conciliación”, el “compromiso” y las “negociaciones”, podrán atraer algunos elementos positivos y acabar con las brutalidades”…

Y aunque admite aspectos específicos en los cuales puede haber resultados positivos en una negociación (como un problema sindical, por ejemplo), subraya que “la oferta de paz de un dictador a la oposición democrática no es del todo sincera”. Los diálogos pueden ser utilizados para esconder graves peligros.

Las investigaciones de Sharp contienen un diagnóstico de los puntos débiles de los regímenes totalitarios, como una manera de señalar posibilidades de lucha para los sectores democráticos y, por supuesto, nada mejor que acudir al texto en referencia, que, como dije antes, está disponible en español y gratis en internet.

Una de las flaquezas de las dictaduras está en la jerarquía del poder, porque es susceptible de frecuentes conflictos porque los individuos no son inmutables. Las policías y los militares pueden actuar para lograr sus objetivos al margen de la voluntad de los autócratas y, en consecuencia, llegan a surgir los golpes de Estado.

Al buscar en Google el nombre del autor y el título de la obra proscrita en Venezuela, se encuentra la versión PDF.
@opinionricardo