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miércoles, 10 de julio de 2013

¡Snowden, hermano, vente ya!

Maduro lo necesita para para grabar los diálogos amorosos de María Corina y algo de Obama

Ricardo Escalante
No hay lugar a dudas. El presidente Nicolás Maduro ha empezado a dar un toque mágico a lo que Hugo Chávez trataba de definir pero que, a consecuencia de sus aprestos de toro de lidia, siempre enredaba sin fórmula de solución.  Maduro está clarito y, por eso, acaba de designar a una “militara” en el ministerio de la Defensa.
Imagen exclusiva del campamento de espionaje chino en construcción en Chaguaramas, Guárico, Venezuela, ordenado por la militara Meléndez para ser dirigido por el "gran hermano" Edward Snowden.   Será usado contra María Corina y contra Obama.
Así, la almiranta Carmen Meléndez –aunque según el DRAE almiranta es la mujer del almirante- ha recibido la  ciclópea encomienda de crear “una poderosa zona económica militar socialista” en Venezuela.  ¿Dónde estará y para qué servirá esa zona?  Ahh, bueno, como especialista en tácticas de militaras gordas, viejas, feas, bajitas y también flaquitas, trataré de aclarar el asunto.
En primer lugar, por supuesto, debo referirme a los lineamientos impartidos a la oficiala predilecta, durante un acto de graduación de militares y militaras:  “Tenemos que iniciar desde ya -y son órdenes que le he impartido a la nueva ministra Carmen Meléndez- (...) a articular lo que tenemos y comenzar a planificar las inversiones en función de una poderosa zona económica militar socialista”… 
La militara Meléndez deberá organizar y poner a trabajar "los cerebros (y cerebras), los científicos, los investigadores" que, según el flamante Presidente venezolano, el país ya tiene, además de la "concepción de la doctrina militar", el "concepto de guerra" y el "concepto para preservar la paz" y la soberanía territorial de Venezuela…  Maduro piensa que todo eso ya estaba ahí,  “muy clarito”, pero hasta ahora era inservible.  Chávez gastó 25 mil millones de dólares en chatarra militar, que habremos de recuperar.
Al entrar en definiciones tan innovadoras, el jefe del Estado venezolano, que sí sabe del manejo de maquinaria militar por su larga experiencia como chofer de Metro de Caracas, lo que busca es montar una fábrica de arcabuces Winchester para desmantelar la mentira del poderío militar de Estados Unidos.  Y lo único que le falta a la “clarita” estrategia del despacho presidencial, es la pronta llegada triunfal del “hermano”  Edward Snowden.
Los servicios de contrainteligencia majunches han descubierto que ahí, al lado de la oficina de Maduro, se está montando el control master del servicio de espionaje que el “hermano” Snowden dirigirá para grabar las conversaciones amorosas María Corina (¡tiene novio!), y para descubrir qué hace Obama en sus prolongados ratos de ocio.  “¡Snowden, hermano, vente hoy!”, es el grito antimperialista de Caracas.
No es juego: ¡Imperialistas, temblad!
Aclaratoria: Los términos militara, almiranta, cerebra y oficiala, son inherentes al anticolonialismo madurista. No los inventé yo.