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jueves, 11 de octubre de 2012

Pedro Rosas Bravo: El gallo puede sucumbir...


Estudioso de los problemas macroeconómicos, el doctor Pedro Rosas Bravo sigue con inquietud el día a día de la vida venezolana y examina con lupa los ingresos y gastos del país, entrando en comparaciones y sacando conclusiones. Hace pocas semanas anunció –en una comunicación que tuvimos- las perspectivas de un inevitable infierno en el país, como consecuencia del despilfarro y de las malas políticas.

Rosas, ex ministro de Hacienda e investigador por más de una década en la London School of Economics, me acaba de enviar un email que, dada su trascendencia, no puedo dejar de compartir con mis lectores. Ahí, con solo una cifra, él pone al descubierto lo que todos conocemos aunque, obviamente, el gobierno del presidente Chávez todo lo maquilla y su lenguaje es el de las medias verdades. A continuación el referido texto:

Estimado Ricardo: 
He leído tu análisis sobre las recientes elecciones (Venezuela a fuego lento). Comparto plenamente tus observaciones y sobre todo el negro panorama económico que has podido dibujar sobre los posibles eventos a corto plazo que tendrá que enfrentar la sociedad venezolana, en particular, la propia gente que apoyó al candidato ganador.

He podido "estimar" con algunos parámetros que me aportaron algunos viejos amigos, que hoy están en en el chavismo, por razones crematísticas, que la campaña electoral del gobierno y su partido tuvo un costo de 4400 millones de dólares, que corresponden a las "ayudas, regalitos en efectivo, equipos domésticos de variada naturaleza, movilizaciones, y todo tipo de bonificaciones monetarias". Pude verificar estas estimaciones tomando como muestra lo que sucedió en algunos municipios de Margarita, (donde yo nací), y que se inclinaron a favor del chavismo a pesar de la buena gestión de Morel Rodríguez en materia social y educativa, a favor de la gente pobre de tales localidades.

En definitiva fue una lucha muy desigual, en condiciones escasamente democráticas. Como me dijo un viejo gallero margariteño: " la pelea fue entre un gallo con grandes espuelas de plata pura y un pollito crestón de escasas espuelas, con un juez parcializado y en medio de un gentío acostumbrado a vender su alma al rico apostador" Habrá que seguir en la lucha, preparando mejor al pollito y a sus partidarios, y modificando a todo evento las reglas del combate. Y hay que hacerlo con rapidez, pues el gallo puede sucumbir por efecto de la "peste"!!
Saludos,
Pedro Rosas Bravo
Barcelona, España