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martes, 9 de octubre de 2018

El matarife

RicardoEscalante
Comienzo esta mañana con la lectura del breve cuento El matarife, del español Domingo Alberto Martínez. Lo hago con la intención de entrar en este nuevo día de actividad con una dosis de relax, pero pronto algo me empuja hacia los tormentos que cada hoya y cada día vive la gente de mi país, Venezuela. ¿Cómo evitarlo? ¡Es imposible!

El matarife de la ficción , en ese ambiente de ratas imaginadas por González, que chillan y devoran cinturones, y todo lo que viene después hasta llegar al sanguinario que descarga el mazo con absoluta frialdad, me hace pensar en Nicolás Maduro y en su uso eficiente de la tortura y la muerte violenta como instrumento para aferrarse al poder. Sí, así como el delantal de El matarife queda salpicado de sangre y de la cabeza abierta cuelga un ojo, Maduro da vueltas en mi cerebro.

Es cruel, es despreciable matar poco a poco al pueblo que clama por alimentos, por medicinas, seguridad y trabajo, pero a Nicolás Maduro y sus matarifes eso les satisface porque se entronizan en el poder. Y quienes luchan por el regreso a la democracia, por la reinstauración de la dignidad humana, corren el riesgo de morir en las mazmorras, como le ha sucedido al concejal Fernando Albán y a muchos otros.  La lista es interminable.

Por fortuna en estos tiempos todo se sabe, nada permanece oculto. Internet, los teléfonos celulares, las redes sociales y todo el enorme tinglado de formas de comunicación moderna, sirven para desnudar a los regímenes y a los autócratas desalmados. A cada minuto aumentan los atropellos del narco-gobierno,  pero a cada minuto él y sus compinches se acercan más a la justicia. ¡No escaparán!
www.ricardoescalante.com