Pasión Nobel
En portadas de revistas color rosa
En la vida privada del hombre público siempre hay aspectos que despiertan curiosidad y siempre habrá encumbrados que fracasen en el intento de perpetuar secretos, tal como una vez le ocurrió a Bill Clinton mientras era todo poderoso, al sucumbir a enredos nunca bien satisfechos con aquella gordita Mónica Lewinsky de ciertos encantos. Es la atracción y el peligro de lo prohibido.



