Mentiras y verdades del desplome petrolero
Todos los días aflora un caudal de información y análisis sobre el panorama petrolero internacional, pero siempre quedan cabos sueltos. La incertidumbre persiste a pesar de los estudios de organizaciones e individuos de reconocida reputación y, por supuesto, queda abierta la puerta para especulaciones y predicciones que deben ser consideradas con el beneficio de la duda.
Con su excepcional prestigio, por ejemplo, este año la Agencia Internacional de Energía ha ajustado cuatro veces sus pronósticos sobre el comportamiento del mercado de los hidrocarburos. ¿Por qué? ¿Es acaso desprevenida? Claro, la economía no es una ciencia exacta y los imponderables juegan un papel determinante. Un acontecimiento político o un cataclismo económico pueden ocasionar alteraciones súbitas, pero no se puede ignorar la existencia de elementos firmes que pudieran servir de base a quienes manejan la “bola de cristal” petrolera.



