Generales traidores
Mientras Hugo Chávez conspiraba contra Carlos Andrés Pérez, en la cúspide del ministerio de la Defensa se movían dobleces calculadas. Había generales que en su perversidad, le juraban lealtad al Presidente y a la Constitución y, al mismo tiempo, protegían a los golpistas.
Se trataba de generales melosos, adulantes de la esposa del primer magistrado nacional y también a Cecilia Matos, mientras jugaban a la posibilidad de instaurar un régimen de facto. Esa fue la razón del inaudito mensaje televisado que catapultó a Chávez y dio al traste con la democracia venezolana.
En mi libro En voz alta abordo las distintas circunstancias que influyeron en el derrumbe del sistema, entre las cuales figura la situación interna de las Fuerzas Armadas y la existencia de conspiraciones paralelas o solapadas.
Le dedico un capítulo porque es inevitable en cualquier discusión sobre lo ocurrido y subsiguiente abolición de las libertades individuales y colectivas en el país. ¿Qué papel jugó el ministro de la Defensa, Fernando Ochoa Antich en toda aquella patraña? Léanlo en mi obra de largo aliento, que ya está a la venta en Amazon.
