Di Stéfano, la otra parte del secuestro
Cuando el astro del Real Madrid fue capturado por la guerrilla en Caracas, “Máximo Canales” apareció como el gran estratega y ejecutor de un impacto publicitario bien calculado. Pero la verdad verdadera era otra…
Hay nombres imborrables y el de Alfredo Di Stefano es uno de esos. No solo por las hazañas deportivas que lo convirtieron en ejemplo para muchas generaciones de jóvenes del mundo entero, sino también por esa admirable madera humana que lo llevó a perdonar a quienes lo secuestraron con el único propósito de hacerse conocidos en el escenario internacional.
En el preciso instante de sus grandes éxitos, el astro del Real Madrid fue capturado en el hotel Potomac, en San Bernardino, en Caracas, a las 6 de la mañana del sábado 24 de agosto de 1963, por un comando de nueve guerrilleros urbanos que intentaban desestabilizar el gobierno venezolano del presidente Rómulo Betancourt.



