Algo va a pasar…
Por primera vez en la historia nacional, los venezolanos están a las puertas de una hambruna devastadora. La escasez de alimentos y medicinas causada por la ineficiencia y la corrupción de los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro se profundiza de manera alarmante, mientras las reacciones de los voceros oficiales no pasan de la estupidez.
Los magros ingresos petroleros apenas alcanzan para terminar de llenar los bolsillos de quienes lo esquilmaron todo. Venezuela dejó de ser segura para prestamistas e inversionistas porque está a un paso de la cesación de pagos. Sólo fondos buitre podrían ofrecerle préstamos insuficientes a precios de usura y, contrariamente a lo pregonado por el gobierno bicéfalo, ahora ni siquiera hay para cubrir la nómina. Ahora bien, lo más grave vendrá dentro de algunas semanas, cuando el Ejecutivo deba amortizar la pesada deuda externa y cubrir los intereses causados.



